Como arrollado por la prepotencia de algún conductor enojado por la prohibición de estacionar, el cartel que advierte que no se puede dejar autos en la calzada de San Juan al 700 aparece acostado sobre la vereda desde hace varios días. Convendría que se lo repare y se lo vuelva a colocar donde estaba, antes de que haya confusiones y conflictos en la cuadra.
Cartel acostado
GENTILEZA DE ARMANDO UCCIARDELLO